Desde 1964 se celebra el #DíaInternacionaldelHuevo, siendo el día elegido el segundo viernes de octubre, y este año coincide con el día 12 de Octubre. Se trata de un día donde se pone de relieve todas las propiedades que nos aporta el huevo a nuestro organismo. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAQ) el huevo es el alimento más nutritivo que existe después de la leche materna. Por lo que no tenemos excusa para no tomarlo.

Para celebrarlo he elegido una receta que a lo mejor no es la más complicada del mundo (aunque las patatas fritas tienen su secreto para que salgan perfectas), pero una receta de la que nadie puede renegar, ya que un buen plato de patatas con los huevos, rotos o enteros, y con un buen jamón es uno de los manjares más exquisitos que existen.

Huevos Garrido nos traen los huevos camperos desde sus granjas de Albolote, Jun y Caparacena. Una empresa creada en los años 70 y que hoy en día posee unas instalaciones de primer nivel totalmente automatizadas que garantizan un proceso productivo estable y de calidad. La empresa cuida el proceso de trazabilidad del huevo desde la selección de las gallinas,  la recogida diaria de los huevos hasta  la limpieza y empaquetados  para que el producto llegue en óptimas condiciones de calidad y frescura a los puntos de venta. Ahora mismo cuentan con una producción de casi 200.000 huevos al día.

El jamón que hemos usado es el de la empresa Jamones Vallejo, en pleno corazón de La Alpujarra. La empresa cuenta con los jamones más premiados de la Alpujarra, incluso podemos visitar el museo del jamón en sus instalaciones, un centro temático del jamón en Trevélez dedicado al mundo del jamón, para vivir la historia de este producto emblemático de la gastronomía española. Un espacio interactivo donde oler ver y tocar, y descubrir de primera mano el mundo del jamón.

Para freír las patatas he usado el AOVE Conde de Benalúa, un AOVE con Denominación de Origen Montes de Granada. La Sociedad Cooperativa San Sebastián de Benalúa de las Villas cuenta con varias referencias en su catálogo, de hecho ya ha desfilado por aquí su famoso Amarga y Pica y su edición especial de Conde de Benalúa. El que os traigo hoy es ideal para usar en frituras, además de también usarlo en ensaladas, un producto muy versátil que da mucho juego en la cocina.

Un plato tan especial tiene que ir acompañado de un gran vino de Granada, y en esta ocasión la elección ha sido la de uno de Bodegas Al Zagal, el tinto roble, un vino envejecido durante 4 meses en barrica de roble americano, húngaro y francés,  donde predomina la uva Tempranillo, con una baja proporción de Syrah, Cabernet Sauvigon y Merlot.  Un vino que marida genial con el plato que os presento hoy.

Y ahora vamos con la receta:

INGREDIENTES:

  • Patatas (2 patatas medianas por persona)
  • Jamón Alta Selección Jamones Vallejo (50 gr. por persona)
  • Huevos Garrido (1 o 2 por persona)
  • AOVE Conde de Benalúa (la cantidad dependerá de las patatas que usemos, teniendo en cuenta que tienen que quedar cubiertas mientras se fríen)
  • Sal
  • Para maridar Vino tinto Roble Rey Zagal

PREPARACIÓN:

Lavamos las patatas y las cortamos en bastones finos, todas del mismo tamaño. Metemos en un bol con agua y las dejamos durante una hora como mínimo dentro.

En una sartén acorde con el tamaño de las patatas que vayamos a freír ponemos abundante aceite de oliva virgen extra y calentamos bien. Secamos las patatas con papel absorbente y añadimos a la sartén.  Freímos a fuego medio (yo en el cinco de la vitrocerámica) hasta que veamos que estén tiernas. Los últimos minutos subimos un la potencia del fuego (al 6 o el 7 hasta que empiecen a dorarse, sin pasarnos, ya que las queremos crujientes pero no doradas en exceso). Sacamos y escurrimos las patatas sobre papel absorbente, añadimos sal.

Mientras, en el mismo aceite, freímos los huevos, sin llegar a cuajar la yema, le añadimos un poco de sal y vamos sacando uno a uno.

En una fuente ponemos las patatas escurridas, vamos rompiendo el jamón con las manos y añadiendo encima de las patatas, y encima coronamos el plato con los huevos. Servimos acompañado del vino y….. disfrutamos.

Lidia de la O.