El producto estrella de la Semana Santa es, sin duda, el bacalao. Un producto que pasó de ser un pescado de pobres, y por eso se consumía en cualquier casa, a un producto estrella de nuestra gastronomía. Y es que si nos gusta el bacalao  tenemos recetas para no cansarnos. La que os traigo hoy es una receta tradicional portuguesa, una forma algo diferente a cómo lo tomamos habitualmente en nuestro país: el bacalao dorado. Se trata de un revuelto de bacalao desmigado con patatas y huevo.

El bacalao que he usado para la receta es de Mariscos Apolo, empresa de Loja que desde 1963 se dedica a la importación, transformación y comercialización de productos congelados, especializados en productos del mar congelados como marisco, pulpo, pescado y preparados.

Las patatas que he usado para la receta son patatas fritas paja que son con las que tradicionalmente se hace la receta, podéis hacerlos vosotros mismos rallando patatas y friéndolas después, aunque es más cómodo preparar la receta con patatas de bolsa, como las de Peñagallo, empresa de Dúrcal que se dedica a la fabricación artesanal y tradicional de patatas fritas con la mejor materia prima.

Para elaborar la receta hemos puesto el AOVE Bio de la Almazara Campopineda de Piñar, es un aceite ecológico frutado verde, con aromas a hierba fresca y tomatera, y con un ligero picor y amargor debido a su mezcla de variedades autóctonas: picual, loaime y lechin de la zona de los Montes Orientales. Las aceitunas se recogen en la primera quincena del mes de noviembre de sus árboles centenarios, y su producción se obtiene solo con procedimientos mecánicos y extracción en frío.

Para el revuelto hemos usado los huevos ecológicos de Huevos Garrido, que este año estrenan nuevo formato de siete, un huevo para cada día de la semana. En Caparacena tenemos la granja principal de la empresa  desde donde se centraliza todo el trabajo de la marca. Y podemos disfrutar, entre otros, de estos huevos ecológicos de categoría A procedentes de gallinas que viven en libertad y se alimentan de productos ecológicos.

Y un buen plato tiene que estar maridado con un gran vino, y para ello hemos usado uno de los blancos de moda en Granada, porque el vino Zacatín de Bodegas Fontedei lleva relativamente poco tiempo en el mercado pero ha salido a lo grande, recibiendo numerosos premios que avalan su calidad. Se trata de un vino monovarietal de Moscatel de Alejandría cuya nota de cata es la siguiente: “olor: Amarillo pajizo brillante. Nariz: Cítricos, flores blancas e hierbas. Toques a frutas (melocotón). Boca: Fresco, sabroso, equilibrado y con muy buena acidez”.

 

Y ahora vamos con la receta.

INGREDIENTES (para 4 personas):

  • 300 gr. de bacalao congelado de Mariscos Apolo
  • 150 gr. de patatas fritas paja de Peñagallo
  • 5 huevos ecológicos de Huevos Garrido
  • 2 cucharadas de AOVE Bio Campopineda
  • Sal
  • Vino blanco Zacatín de Bodegas Fontedei

PREPARACIÓN:

Sacamos el bacalao del congelador 24 horas antes de su uso, y dejaremos dentro del frigorífico para un correcto descongelado.

En una sartén amplia ponemos a calentar el aceite y vamos desmenuzando el bacalao. Añadimos éste a la sartén y rehogamos hasta que deje de estar crudo, sólo unos minutos. Batimos los huevos y dentro del bol añadimos las patatas, mezclamos y ponemos un poco de sal. Vertemos en la sartén donde está el bacalao y vamos removiendo con una cuchara de palo para ir dándole forma al revuelto y que queden todos los ingredientes sueltos, no como una tortilla.

Después de unos minutos el huevo ya se irá cuajando y es el momento de sacar y servir, si os gusta más cuajado dejáis unos minutos más al fuego. Acompañamos del vino Zacatín.

Es un plato muy poco laborioso de hacer, y el resultado es fantástico. Os lo garantizo.

Lidia de la O.