Es tiempo de Semana Santa y el bacalao es el protagonista de nuestras cocinas. Hace ya muchos años aprendí a preparar el bacalao marinado en casa para luego tomarlo sobre unas tostas de pan o acompañarlo de cualquier mermelada dulce. El contraste es buenísimo. Usaremos una cola de bacalao fresco que podremos encontrar en pescadería, y necesitamos unas 36 horas para elaborarlo. Ahora os explico cómo. Una vez preparado lo cortamos en filetitos y lo introducimos en un bote de conserva en aceite, con hierbas aromáticas y el de hoy con un AOVE muy especial.

El Yuzu es un cítrico de origen chino cuyo cultivo se extendió hasta Japón, uno de los motivos de su expansión fue la de usarlo en cocina. Y desde O-Med han creado el primer aceite de oliva virgen extra con Yuzu, que tiene toques florales a lima y tonos de mandarina y naranja. Se recomienda su uso para repostería, aunque también para usarlo en sopas, pescados y ceviches. Y yo he decidido darle un aroma especial a nuestro bacalao marinado introduciéndolo en este AOVE. Cuando lo probáis notáis esos toques cítricos en el bacalao, es una experiencia muy agradable. Y después de tomar el bacalao podéis usar este aceite que nos queda para añadirlo a cualquier otro plato de pescado….será una auténtica delicia.

Para acompañar nuestras tapas de bacalao marinado en aceite de Yuzu hemos elegido un vino blanco de Bodegas Fontedei, concretamente el Albayda. Se trata de un vino blanco seco, vino parcialmente fermentado en barrica de roble francés con crianza sobre lías durante 5 meses. De la variedades Sauvignon Blanc y Chardonnay. De color amarillo brillante, aroma intenso, floral, equilibrado y especiado. En boca es potente, redondo, graso y largo.

Vamos con la receta….

INGREDIENTES:

  • Una cola de bacalao fresco
  • 1 vaso de sal gorda
  • 1 vaso de azúcar
  • Romero fresco
  • Tomillo fresco
  • Aceite de oliva virgen extra con Yuzu de O-Med
  • Vino blanco Albayda de Bodegas Fontedei

PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos es lavar bien la cola de bacalao, secamos. Preparamos una mezcla con el azúcar, la sal y las hierbas aromáticas. Hacemos en una fuente una cama con la mitad de la mezcla, introducimos dentro el bacalao, con la piel hacia arriba, cubrimos con el resto de la mezcla hasta tapar totalmente. Tapamos la fuente con film transparente e introducimos en la nevera durante unas 36 horas (dependiendo del grosor, si es muy grueso lo dejaremos unas horas más).

Pasado este tiempo sacamos de la nevera y lavamos bajo el grifo, secamos bajo papel absorbente. Con un cuchillo afilado vamos haciendo lonchitas del bacalao y lo introducimos en un bote de conserva. Una vez cortado todo, añadimos una ramita de tomillo y otra de romero, vertemos el aceite dentro hasta cubrir totalmente el bacalao. Cerramos y dejamos durante unas horas antes de servir.

Yo en esta ocasión lo he tomado sobre pan directamente, pero si es una ocasión especial podéis presentarlo sobre una tosta de pan con mermelada de pimiento rojo (en Sabor Granada tenemos unas mermeladas de lujo), quedará exquisito como aperitivo para una comida de fiesta.