Hoy tenemos un plato tradicional y sencillo para realizar en cualquier época del año. Un plato de nuestras abuelas y madres y que es muy fácil de preparar. Se trata de unas costillas al ajillo que hemos acompañado de unas patatas fritas gourmet con trufa negra y de un vinazo.
De nuevo recurrimos a Jamonzar y a su ya famosa carne de Cerdo San Pascual, una mezcla de cerdo blanco y duroc de la que se obtienen productos de máxima calidad con un nivel de grasa oportuno y un buen veteado que le de la textura ideal a sus carnes frescas y jamones. Esto se traduce en carnes y embutidos jugosos y sabrosos.


Las costillas las hemos acompañado de unas patatas fritas de Peñagallo, de la línea gourmet que ya os hablaba hace unas semanas, en concreto estas son con trufa negra, un sabor delicado para las patatas fritas de siempre y con envoltorio acorde con su línea gourmet.

Y para acompañar el plato los hemos maridado con el vino tinto Almaraes de Bodega Pago de Almaraes. Hace unas semanas tuve ocasión de visitar la bodega que se encontraba en plena vendimia y de mi visita os dejo algunas fotos, que podéis visitar con cata incluida.

 

 

 

INGREDIENTES:
• 500 gr. de costillas de Cerdo San Pascual de Jamonzar
• 6 dientes de ajo
• 1 hoja de laurel
• Zumo de 1 limón
• 50 ml. de aceite de oliva virgen extra
• 50 ml. de vino blanco
• Perejil fresco
• Pimienta molida
• Pimienta en grano
• Para acompañar:
• Patatas fritas con trufa negra Peñagallo
• Vino tinto Almaraes de Pago de Almaraes
PREPARACIÓN:
La noche antes cortamos el costillar en trozos, salpimentamos, ponemos en una fuente y añadimos los dientes de ajo filetados, el zumo de limón, unos granos de pimienta negra, el aceite de oliva virgen extra, perejil picadito y una hoja de laurel. Tapamos con film transparente y llevamos al frigorífico toda la noche.


Al día siguiente, en una sartén honda o cacerola podemos empezar a cocinar las costillas. Para ello añadimos todo, la carne y todos los ingredientes con la que la hemos marinado toda la noche. Dejamos a fuego suave hasta que la carne se esté dorando (si es necesario añadiremos un poco más de aceite).

 


Entonces añadimos el vino y dejamos reducir. Cuando veamos que la carne está dorada podremos sacarla y servirla.
Acompañamos con las patatas fritas con trufa negra y con una copa de vino Almaraes.

Lidia de la O.