Se acercan las fechas navideñas y ya empezamos a planificar los menús con los que compartir momentos tan especiales con familia y amigos. A mi personalmente me encanta una mesa llena de aperitivos para abrir boca, ya que si nos la jugamos todas a un solo plato o dos principales nos arriesgamos a que a nuestros comensales no les guste alguno de ellos y coman poco, por lo que un buen surtido de aperitivos diversos nos harán abrir boca y apostar a lo seguro.

Por ello para una ocasión tan especial estos crepes de morcilla seguro que gustará mucho, pues la combinación con pera y miel hacen que de verdad se convierta en un aperitivo o entrante de lujo.

Las morcillas son de Cárnicas Pleguezuelos, cuatro generaciones ya en la industria cárnica ponen a estos jóvenes al frente de una empresa familiar que se dedica a la elaboración y preparación de chacinas y alimentos cárnicos. El sabor tradicional con un equilibrio en cada uno de sus productos que garantiza una alimentación responsable y saludable. Tienen su sede en Benalúa de Guadix, pero tienen reparto a toda España, lo que los convierte en una empresa grande en el sector.

El toque picante de la morcilla combina perfectamente con la miel de castaño que le ponemos a los crepes. Una miel con Denominación de Origen Protegida, Miel de Granada, porque la tradición y el buen hacer de los colmeneros granadinos ha hecho que la miel de Granada sea un producto genuino íntimamente ligado a nuestra tierra desde hace siglos. El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Miel de Granada tiene su sede en Lanjarón  donde también podemos encontrar el Museo de la Miel que se ocupa de de la Interpretación de la Apicultura para la Conservación de la Biodiversidad.

Y como no podía ser de otro modo hoy también usamos un buen AOVE en la receta, de hecho, no sólo he usado el aceite para la sartén donde he preparado los crepes y el revuelto de morcilla, sino que en la propia masa de los crepes he puesto AOVE en lugar de mantequilla. En esta ocasión he usado el Montevilla, picudo y chorreao,  de la Sociedad Cooperativa Andaluza San Francisco de Asís de Montefrío.  El deseo de los más de 1.900 socios que integran la cooperativa ha sido impulsar el desarrollo de Montefrío y su Comarca y les ha llevado a la creación de una de las Almazaras con mayor capacidad de Andalucía, contando en la actualidad con dieciséis líneas de sistema continuo ecológico que confieren una capacidad de molturación que puede superar el millón de kilos de aceituna diarios, estando la producción anual en torno a los 10-12 millones de kilos de aceite de oliva virgen.

Y como a toda buena receta para ser perfecta le hace falta un buen maridaje, y en esta ocasión hemos acompañado el Prado Negro de Bodegas Fontedei, un vino al que tengo especial cariño puesto que fue uno de los primeros vinos tintos de Granada que probé hace ya unos años, y que me abrió la puerta al descubrimiento de ésta y otras bodegas granadinas que no conocía. Sin duda un gran vino el Prado Negro, compuesto de uva Tempranillo, Cavernet Sauvignon y Merlot y con 11 meses en barrica de roble francés.

Ahora vamos con la receta.

INGREDIENTES:

  • 6 morcillas de Cárnicas hermanos Pleguezuelos
  • 2 peras
  • Aceite de Oliva Virgen Extra Montevilla
  • Miel de Castaño de Colmeneros de Granada
  • Para los crepes (para ocho crepes):
  • 1 huevo
  • 70 gr. de harina
  • 125 ml. de leche entera
  • Una pizca de sal
  • 15 ml. de AOVE Montevilla

 

PREPARACIÓN:

Empezamos por preparar la masa de los crepes, para ello batimos los ingredientes con una batidora y dejamos reposar como mínimo media hora en la nevera. Mientras, preparamos el relleno. En una sartén rehogamos con un poco de AOVE las peras peladas y troceadas hasta que se ablanden. Añadimos las morcillas sin piel y removemos hasta que se calienten un poco y nos quede perfectamente integrada. Reservamos.

Sacamos la masa y calentamos una sartén untando en la misma un poco de aceite. Añadimos con una cucharada un poco de masa y extendemos por toda la sartén para que cubra todo el fondo y darle la forma redondeada al crep. Cuando empiece a burbujear le damos la vuelta con ayuda de una espátula y dejamos dorar por el otro lado. Así haremos hasta acabar con la masa, poniendo cada crep encima del otro.

Rellenamos cada uno de la mezcla de morcilla y pera, enrollamos y servimos añadiendo por encima un hilito de nuestra miel de castaño. También podéis servirlo cortado, en forma de aperitivo.

 

Podéis tomarlo caliente, pero si se enfría no os preocupéis porque también está  bueno frío, aunque si es así, la miel la añadiremos a la hora de servir.