Ahora que pasamos más tiempo en casa la cocina se convierte en nuestra válvula de escape. Es bueno preparar recetas con nuestros niños, y por eso esta receta de galletas de mantequilla es perfecta para ellos, ya que podéis prepararlas con formas o dibujos, porque existen cortadores de muchísimas formas y temáticas y también podéis decorarlas con glasa, fondant, rotuladores de tinta comestibles… etc.… yo os enseño a preparar la masa básica y ya vosotros podéis elegir cómo hacerlas más divertidas.

INGREDIENTES PARA LAS GALLETAS DE MANTEQUILLA
• 250 gr. de mantequilla Puleva sin sal
• 175 gr. de azúcar glass
• 1 huevo y 1 yema de Huevos Garrido
• 1 cucharadita de esencia de vainilla
• 550 gr. de harina de repostería
El intenso sabor a mantequilla de estas galletas se lo aporta nuestra mantequilla Puleva. La mantequilla se obtiene siempre de la leche o nata pasterizadas, y, aunque tradicionalmente, esté relacionada con desayunos y meriendas, se usa mucho en recetas culinarias con carnes y pescados, y en postres o elaboraciones dulces como estas galletas.


Hemos usado huevos de gallinas camperas de Huevos Garrido, son huevos de categoría A procedentes de explotaciones de gallinas camperas, animales que viven en libertad, en granjas certificadas bajo la normativa de Bienestar Animal por AENOR.

PREPARACIÓN DE LAS GALLETAS DE MANTEQUILLA
La mantequilla debe estar a temperatura ambiente, por lo que es recomendable sacarla un par de horas antes de la elaboración de la receta.
Pasado este tiempo batimos un poco la mantequilla (podéis usar un batidor de varillas, uno plano o de gancho, aunque también podéis hacer el amasado a mano). Después añadimos el azúcar glass y seguimos batiendo la mezcla durante un par de minutos, hasta que la mezcla esté totalmente integrada.

Batimos el huevo entero junto con la yema y añadimos a la mezcla. Seguimos batiendo. Añadimos la cucharadita de esencia de vainilla e integramos bien.
Por último, vamos añadiendo cucharada a cucharada la harina (previamente tamizada) y seguimos batiendo hasta integrar completamente. La masa se tiene que despegar de las paredes, en ese momento es cuando estará completamente lista.

Sacamos y dividimos en dos mitades. Hacemos una bola con una de ellas y aplanamos un poco, disponemos entre dos papeles vegetales. Extendemos la masa con un rodillo (el rodillo no toca directamente la masa, sino el papel vegetal de arriba) y dejamos a un grosor de ½ cm. a 1 cm (depende de como os gusten de gruesas). Hay rodillos que viene con discos en los laterales para conseguir un espesor determinado. Si no los tenéis podéis hacerlo a ojo, pero siempre que toda la masa tenga el mismo grosor.


Introducimos dentro de una bandeja en la nevera durante un par de horas como mínimo. Procedemos de la misma forma con la otra bola de masa.
Pasado este tiempo precalentamos el horno a 180 grados y quitamos el papel vegetal de arriba de la masa y vamos cortando con un cortador la masa (yo he usado un cortador cuadrado de 5 cm. de lado rizado, por lo que mis galletas no son muy grandes, pero podéis usar los cortadores que tengáis por casa o si no lo tenéis podéis cortar con un cuchillo cuadrados o rectángulos que sean iguales).


Vamos disponiendo las galletas separadas entre si en una bandeja de horno protegida de papel vegetal y llevamos a la nevera durante unos quince o veinte minutos más (así evitaremos que con el calor se deformen).
Seguimos cortando las demás galletas y disponiendo sobre las bandejas y enfriando previamente al horneado. Con los restos de masa volvemos a hacer una bola de masa y a extender entre dos papeles vegetales. Llevamos a la nevera y cuando esté dura la masa volvemos a cortar y seguimos el mismo procedimiento hasta agotar la masa.


Horneamos las galletas de 10 a 12 minutos (dependerá de la potencia de vuestro horno). Sacamos, y después de un minuto en la bandeja fuera del horno, sacamos de la misma con cuidado y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.


Cuando se hayan enfriado guardaremos en una lata. Nos durarán en perfecto estado más de una semana, pero con lo ricas que están no cree que lleguen a la semana, je, je…
Lidia de la O.