12 Dic

Hoy le toca el turno a uno de los postres más clásicos de la gastronomía española, la leche frita. Se trata de una preparación deliciosa con ingredientes básicos que se puede servir caliente, templada y fría. Y que cuando se sirve caliente se suele acompañar de una bola de helado de vainilla.

Hemos puesto en su elaboración leche fresca entera de Los Pastoreros, “leche natural, leche de verdad” como dice su eslogan. La Cooperativa Los Pastoreros, de Fuentevaqueros, lleva 60 años ofreciéndonos sus productos: leche fresca, queso fresco, requesón y miel. 60 años de andadura donde han sido premiados con un sinfín de galardones por su buen hacer. Su leche entera se produce en su propia granja y pasa por un control por técnicos veterinarios para conseguir la máxima calidad. Pasterizada, higienizada y homogenizada en sus mismas instalaciones con sus propios medios en diferentes tipos de envases.

Para el rebozado de la leche frita he usado huevos ecológicos de Huevos Garrido, poco más tengo más que contaros sobre esta empresa en la que el otro día estuvimos de visita y os mostré en este reportaje.

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:

  • 1 litro de leche entera fresca Los Pastoreros
  • 150 gr. de azúcar
  • 150 gr. de maicena
  • 2 palitos de canela
  • La piel de un limón
  • 1 taza de harina para rebozar
  • 2 huevos ecológicos de Huevos Garrido para rebozar
  • Aceite de oliva virgen extra para freír
  • Azúcar y canela para rebozar

PREPARACIÓN:

Separamos un vaso de leche y el resto lo ponemos a calentar en una cazuela con la canela y la peladura de limón. Llevamos a ebullición y después retiramos del fuego para que infusiones un poco la leche.

Mezclamos con el otro vaso de leche la maicena y el azúcar.

Sacamos de la cazuela la canela y el limón (después de unos 20 minutos más o menos). Llevamos de nuevo al fuego y añadimos la mezcla de leche, maicena y azúcar. Removemos continuamente para que no se pegue y cuando espese retiramos del fuego. Engrasamos con un poco de aceite una fuente de horno rectangular y vertemos la mezcla. Dejamos enfriar unas horas o de un día para otro en el frigorífico.

Una vez cuajada la mezcla sacamos del frigorífico y ponemos a calentar una sartén con abundante aceite de oliva virgen extra. Mojamos un cuchillo y vamos cortando en cuadrados la leche frita (podéis hacerlos más pequeños de lo que los he hecho yo, a mi es que me gustan grandecitos). Pasamos cada cuadradito por harina y luego por huevo, freímos por ambos lados hasta que se dore.

Ponemos a escurrir el exceso de aceite sobre papel absorbente y rebozamos después en una mezcla de azúcar y canela. Si no vais a consumir en el momento los guardáis bien en un tupper y lo conserváis en la nevera. Si os gusta caliente le podéis dar un golpe de microondas después. De cualquier forma estará exquisita.

Lidia de la O.