La climatología tiene mucho que ver en nuestro estado de ánimo y también en nuestra cocina, hay recetas que se hacen dependiendo del tiempo que tengamos. Y aquí en la costa con la lluvia preparamos nuestras tradicionales migas de sémola, pero en pueblos de interior, sobre todo en la Alpujarra granadina, la tradición es hacer migas de pan. Se trata de una receta de aprovechamiento, una receta de pastores, para aprovechar el pan duro.

Y si de pan entiende alguien ese es Gerardo, de la Panadería Gerardo de Órgiva, tercera generación de panaderos que, a las puertas de La Alpujarra granadina, se dedica a deleitar a sus clientes con pan de cultivo ecológico, demanda cada vez más amplia de sus clientes alpujarreños que provienen de medio centenar de países distintos. Para Gerardo su objetivo es dotar al pan de ese sabor y olor a pan de antaño, el pan tradicional sin aditivos y con masa madre natural. Entre sus elaboraciones destacan los panes integrales y ecológicos (espelta, centeno, sarraceno, avena, alemán…) y el producto estrella que es el pan ecológico de cortijo, un pan con gran cuerpo, aroma y sabor y de una duración de una semana conservando sus características y apto para ser consumido. Y con éste maravilloso pan he elaborado las migas de pan que hoy os presento. Vamos con la receta.

INGREDIENTES (para dos):

  • 300 gr. de pan ecológico de cortijo de Panadería Gerardo
  • 100 ml. de aceite de oliva virgen extra (ya sabéis la amplia variedad de la que disponemos en Sabor Granada)
  • 130 ml. de agua
  • Sal
  • 2 dientes de ajo
  • Chorizo o longaniza
  • Panceta
  • Pimientos verdes

PREPARACIÓN:

Desmigamos el pan a pellizquitos y añadimos el agua con la sal añadida (el pan no tiene que estar empapado en agua, sino húmedo)

Mientras, en la sartén o perola donde vayamos a preparar las migas freímos los pimientos con el aceite, sacamos los pimientos fritos y añadimos el chorizo y la panceta, rehogamos hasta que estén fritos ambos. Sacamos y reservamos. En ese mismo aceite añadimos los ajos sin pelar y freímos, entonces añadimos el pan, y con una espumadera o rasera, o también una espátula, vamos removiendo sin parar, hasta conseguir que el pan se deshaga, cuanto más pequeño mejor y se dore. Para esta cantidad yo he estado unos 25 minutos sin parar, aunque si es más cantidad tardaremos más en conseguir ese punto. Si os gustan menos hechas, con los trozos de pan más gruesos acabaréis antes.

Añadimos el chorizo o longaniza y la panceta, junto con los pimientos, removemos un poco para que se calienten éstos y servimos.

Acompañamos de un buen vino tinto granadino.

Feliz fin de semana.