Ya huele a Navidad en todos los rincones del planeta, y uno de los olores más característicos de esta época es el del turrón. Por eso me he decidido a preparar unas deliciosas milhojas de hojaldre y  crema de turrón de La Alpujarra y culminarlas con una reducción de Ron Pálido, para darle a este postre un toque muy navideño.

De La Alpujarra, de la mano de Miguel El Dulcero, empresa con cinco generaciones dedicados a a la elaboración de dulces típicos de La Alpujarra,  viene un turrón  artesanal elaborado con receta alpujarreña con almendras seleccionadas y miel de la comarca. A simple vista nos recuerda al turrón de Alicante, pero luego podemos comprobar que no es duro realmente, lo que ayuda a conservar la dentadura intacta, je,je…, pero es que además está realmente exquisito. En esta receta lo he añadido a una crema pastelera tradicional y se ha fundido con ésta, convirtiéndose en una crema de turrón adictiva.

Para coronar este postre he preparado una reducción de Ron Pálido. Durante años el Ron Pálido ha sido y es seña de identidad de Motril y su Bodega de Ron Montero. Fue Francisco Montero Martín (conocido como el Tío Paco) el que creó en 1963 un ron de máxima calidad al estilo tradicional. Durante muchos años se generaron muchos rumores sobre su fórmula secreta. Pero él, personaje peculiar, nunca le dio importancia a ninguno de esos rumores, y siguió a lo suyo creando un ron con la mejor materia prima y sin tener mucha prisa por vender… ya que eso no era lo que a él le preocupaba. El Tío Paco falleció en 2012 y son sus sobrinos los que se han hecho cargo de la bodega y de toda la tradición con un pensamiento claro: “mantener el espíritu del fundador y crecer poco a poco sin perder jamás la calidad que les ha caracterizado durante todos estos años”.

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:

  • 1 plancha de hojaldre refrigerado
  • Azúcar glass para espolvorear
  • Para la crema pastelera de turrón:
  • 100 ml. De leche entera
  • 100 ml. De nata
  • 100 gr. de turrón de la Alpujarra de Miguel el Dulcero
  • 2 yemas de huevo
  • 40 gr. de azúcar
  • 1 palo de canela
  • Un trozo de piel de limón
  • 20 gr. de maicena
  • Para la reducción de Ron Palido:
  • 100 ml. De Ron Pálido
  • 2 cucharadas de azúcar
  • El zumo de media naranja

PREPARACIÓN:

Primero preparamos la crema pastelera de turrón. Reservamos un poco de leche, y el resto lo ponemos en un cazo junto con el azúcar, la nata, la canela y la corteza de limón. Calentamos y un poco antes de que llegue a ebullición retiramos del fuego y dejamos templar un poquito.  Añadimos las yemas de huevo y removemos bien para que se integren,  ponemos de nuevo al fuego, añadimos el turrón troceado sin dejar de remover. Veréis como se va derritiendo y soltando los trozos de almendra. Entonces en la leche que tenemos reservada añadimos la maicena y disolvemos. Añadimos al cazo y vamos removiendo a fuego lento hasta que la crema espese, con mucho cuidado de que no se nos queme. Retiramos del fuego y tapamos con film transparente. Cuando ya no esté caliente introducimos en la nevera para que se enfríe durante un ratito.

Mientras, desenrollamos la plancha de hojaldre y cortamos con la ayuda de un cuchillo en tiras verticales de unos tres dedos. Cada tira la cortamos en dos. Y así hasta terminar la plancha de hojaldre. Horneamos a 200º hasta que veamos que ha crecido un poco y esté dorado. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla totalmente.

Cuando se haya enfriado el hojaldre con un cuchillo de sierra cortamos cada uno en dos trozos longitudinales. Y vamos montando las milhojas de esta forma: una base de hojaldre, untamos una capa de crema pastelera de turrón, después otra de hojaldre, de nuevo otra de crema y terminamos con una de hojaldre. Reservamos cuando los tengamos todos.

Entonces preparamos la reducción de ron, ponemos a calentar los ingredientes y cuando empiece a reducir y a espesar el almíbar de ron retiramos del fuego porque se nos espesa con mucha rapidez y se convierte en caramelo.

Añadimos azúcar glass por encima de cada milhojas y con la ayuda de una cucharilla le añadimos el almíbar, que, dependiendo de la textura que hayáis dejado, bañará un poco el hojaldre o se quedará en forma de hilos como si de caramelo de ron se tratara (a mi me quedó en ese punto).

Servimos acompañados de un ron Pálido con hielo o de un Cubalibre de ron Pálido, será el mejor de los acompañamientos.