Hay postres que nacen de un solo pensamiento, y es lo que pasó con este postre que me surgió al probar la crema de cerveza que os traigo hoy. Va coronado con nata montada y con unas almendras garrapiñadas, lo que lo convierte en una auténtica locura.

La crema de cerveza nos la traen desde Destilería Liber como novedad, y recuerda en su textura a la crema de whisky de la que estamos más familiarizados, aunque con un sabor diferente, y muy especial. Para tomarlo sólo en las sobremesas de las comidas es un espectáculo y para que forme parte de un magnífico postre también es una opción perfecta.

El otro día aproveché para visitar a nuestros amigos de destilería Liber en Padul y lo primero que me llamó la atención de la visita fue los dos alambiques construidos por un artesano del barrio del Albayzin. Presiden la destilería y la embellecen, y más si sabemos que allí es fermentado y destilado su whisky Embrujo de Granada.

Pero no sólo whisky se produce allí, porque la destilería produce un gran abanico de productos, como ginebras, vodkas, licores, orujos y rones, una infinidad de reseñas que no dejan a nadie indiferente.

Las almendras garrapiñadas las fabrica Frutos Secos Eyma, desde Gójar la empresa siempre innovando con su línea dulce de frutos secos y ahora con la novedad de frutos secos picantes que os enseñaré en otra ocasión. Estas almendras coronan el postre de hoy a la perfección.

INGREDIENTES:

  • Para la mousse:
  • 350 gr. de nata para montar
  • 100 gr. de azúcar glass
  • 150 ml. de crema de cerveza Mamut
  • 2 cucharadas de cacao en polvo
  • 3 láminas de gelatina neutra
  • Para decorar:
  • 150 gr. de nata para montar
  • 50 gr. de azúcar glass
  • Almendras garrapiñadas de Frutos Secos Eyma

PREPARACIÓN:

Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría. Mientras tanto montamos la nata con unas varillas eléctricas, añadimos el azúcar glass y el cacao en polvo cuando empiece a coger cuerpo la mezcla y cuando la nata ya esté montada retiramos y añadimos la crema de cerveza con la ayuda de una espátula y movimientos envolventes.

Disolvemos la gelatina hidratada en un poquito de agua caliente, esperamos que se enfríe un poco y después añadimos a la mezcla integrándola bien. Vertemos en los vasitos y llevamos al frigorífico para que se cuaje durante unas horas o de un día para otro.

Después montamos la nata junto con el azúcar glass. Introducimos en una manga pastelera de boquilla rizada y decoramos la mousse. Después troceamos las almendras y las ponemos encima de la nata. Servimos.

Lidia de la O.