En pocas semanas estaremos disfrutando de la Semana Santa y de su gastronomía. Y uno de los postres más tradicionales es el de las natillas, pero en esta ocasión hemos preparado una variante, las natillas borrachas. Una deliciosa propuesta que podemos presentar tanto de forma individual como para compartir. La base, y de ahí su nombre de natillas borrachas, son unos bizcochos de soletilla bañados en anís, regados con unas ricas natillas y coronadas con merengue cocido en leche, lo que se llama islas flotantes.

El anís dulce con el que hemos “emborrachado” las natillas es el de La Granadina, producido por Destilerías Joaquín Alonso, empresa sita en Atarfe. Los anises de Destilerías Joaquín Alonso son obtenidos por medio de la destilación con semillas de matalahúga y selectos alcoholes naturales en alambiques de cobre. Obteniendo una óptima calidad en el producto final. En la elaboración de anís dulce o semidulce además del destilado obtenido se le añade azúcar y para la obtención de los anises secos y extra secos se utiliza el destilado obtenido rebajándolo solo con agua hasta obtener la graduación deseada. La fórmula y el procedimiento de elaboración de estos productos es la misma desde el año 1944.

La leche con la que hemos elaborado las natillas es de Los Pastoreros,  La Cooperativa Los Pastoreros, de Fuentevaqueros, lleva 60 años ofreciéndonos sus productos: leche fresca, queso fresco, requesón y miel. 60 años de andadura donde han sido premiados con un sinfín de galardones por su buen hacer. Su leche entera se produce en su propia granja y pasa por un control por técnicos veterinarios para conseguir la máxima calidad. Pasterizada, higienizada y homogenizada en sus mismas instalaciones con sus propios medios en diferentes tipos de envases.

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:

  • Un paquete de bizcochos de soletilla
  • Anís Dulce La Granadina
  • 2 litros de leche entera Los Pastoreros
  • 50 gr. de maicena
  • 200 + 200 gr. de azúcar (200 serán para las natillas y otros 200 para el merengue)
  • 6 huevos
  • 1 rama de canela
  • Piel de limón
  • Canela en polvo

PREPARACIÓN:

Ponemos a calentar 1 litro de leche junto con la rama de canela y la piel de limón, y  justo antes de que comience a hervir retiramos del fuego, dejando infusionar un poco para tome todo el sabor. Apartamos un vaso de leche del otro litro y mezclamos bien con la maicena. Reservamos. Por otro lado separamos las claras de la yema, dejando reservadas las claras.

Sacamos de la  leche que teníamos infusionando la canela y la piel de limón. Añadimos las yemas de los huevos y removemos bien con un batidor de varillas, por último añadimos la leche con la maicena y llevamos de nuevo al fuego hasta que las natillas espesen.

Preparamos la fuente o los vasos donde las vayamos a servir. En la base ponemos los bizcochos de soletilla enteros en la fuente y partidos en el vaso. Regamos con el anís. Y cuando haya empapado añadimos las natillas. Dejamos que se vayan enfriando a temperatura ambiente.

Mientras tanto ponemos a calentar a fuego bajo la leche restante, 750 ml, y a montar las claras de huevo con unas varillas eléctricas. Cuando estén a medias iremos añadiendo poco a poco a las claras el azúcar y seguiremos hasta que se monten totalmente y al  darle la vuelta al bol no se muevan.

Vamos cogiendo con una cuchara montoncitos de merengue y cocemos durante unos poco minutos en la leche que tenemos al fuego. Sacamos y disponemos sobre un trapo limpio hasta que se enfríen, así procedemos hasta terminar todo el merengue.

Una vez fríos vamos poniendo nuestras islas flotantes sobre las natillas, y llevamos al frigorífico. A la hora de servir espolvoreamos canela molida por encima.

Es una receta de diez, que os hará quedar como reyes ante vuestros invitados. El día 6 de abril, de la mano de Los Pastoreros y Sabor Granada voy a estar en Alcampo de Granada preparando esta receta in situ, para que, si os ha quedado alguna duda de cómo prepararlas, las podáis despejar y además así podéis probarlas. Os espero!!!

Lidia de la O.