La propuesta de hoy es una opción estupenda para una cena de picoteo, un almuerzo informal entre amigos o simplemente para llevar a cualquier evento. El hojaldre nos ofrece múltiples posibilidades a la hora de elaborarlo. En esta ocasión la propuesta en salada, y muy rica: unas palmeritas de hojaldre de jamón y queso.

El jamón que hemos usado para la elaboración es de Quesada Carpio, una empresa familiar dedicada al salado y secado de jamones desde 1976 y que cuenta con el número de registro sanitario más antiguo de Andalucía. El entorno natural en el que la empresa se emplaza permite conseguir unos jamones con un sabor y aroma característicos e inigualables. Esto se debe principalmente a que Caniles es un pueblo situado a 900 m de altitud. Posee un microclima ideal para curar jamones ya que el clima es seco y existen intensas variaciones de temperatura entre el día y la noche y entre el invierno y el verano. Y también a la curación natural de los jamones. El control de los secaderos mediante apertura y cierre de ventanas permite curar los jamones con los aires limpios y aromatizados del Parque Natural de la Sierra De Baza, prolongación de Sierra Nevada (GRANADA).

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:

  • 1 masa de hojaldre refrigerada
  • 100 gr. de jamón Quesada Carpio variedad Duroc
  • 6 lonchas de queso
  • 1 huevo para pintar

PREPARACIÓN:

Extendemos la masa de hojaldre, añadimos encima las lonchas de queso, después las de jamón. Empezamos a enrollar por ambos lados de la masa, Una vez que los dos rollos de masa se hayan juntado iremos cortando en rodajas de un centímetro o poco más. Depositamos sobre una bandeja de horno protegida con papel vegetal, aplastando un poco y dándole la forma de palmera.

 

Pintamos con huevo batido y llevamos al horno, precalentado a 190 grados, durante unos 20 minutos. Sacamos y servimos calientes, templadas o frías, como prefiramos, de cualquier forma estarán riquísimas.