El pan de calatrava es uno de esos postres que preparo en casa desde hace siglos. Un postre tradicional de la cocina murciana muy parecido al pudin de pan, y que se hace con ingredientes muy básicos, pan, leche, azúcar y huevos. Uno de esos postres que da mucho de sí, y que es ideal para cualquier celebración familiar.

El pan usado en la receta no es un pan cualquiera, se trata de una barra gallega de Panadería y Pastelería Peinado (C/ Carrera , nº1, Chauchina), una empresa familiar fundada por Miguel Peinado Ocaña en 1926. Tras su fallecimiento lo heredó su hijo José Peinado Sánchez, que lo estuvo explotando hasta el año 2010, y sus hijos han seguido con la tradición de elaborar PAN TRADICIONAL GRANADINO sin aditivos ni conservantes.  Y no sólo podemos encontrar en sus despachos pan tradicional granadino, también pan ecológico, otras especialidades de pan como el pan de granada o el pan de pimientos y además dulces tradicionales. Sin duda todo un lujo que no podéis dejar de aprovechar.

 

INGREDIENTES:

  • 250 gr. de pan de barra gallega de Panadería Peinado
  • 2 vasos de azúcar
  • 1 litro de leche entera
  • 6 huevos
  • Caramelo líquido
  • Para decorar:
  • 250 ml. de nata para montar
  • 50 gr. de azúcar glass
  • Unas picotas o cerezas

PREPARACIÓN:

Caramelizamos el fondo de una fuente de horno rectangular con el caramelo líquido (podéis hacerlo casero o comprar el comercial). Reservamos mientras preparamos el pan de calatrava.

En una batidora introducimos la leche, el azúcar y los huevos, vamos triturando a la vez que añadimos trozos de pan, y seguimos batiendo, sin llegar a triturar el pan del todo, sino procurando que queden algunos trocitos de pan. Vertemos la mezcla en el molde e introducimos en el horno al baño María (poniendo una bandeja de bajo con agua y encima la fuente de horno) a 180 grados durante unos 50 o 55 minutos (podéis pinchar con una brocheta para comprobar que esté cocido). Una vez terminado introducimos en la nevera mejor de un día para otro.

Después sacamos y desmoldamos, para ello pasamos un cuchillo por los extremos y  ponemos la fuente boca abajo (pasando un vaso de agua caliente por encima para que se vaya despegando del fondo). Una vez desmoldado montamos la nata  con la ayuda de una batidora de varillas, y casi cuando esté montada añadimos el azúcar glass, seguimos montando hasta que esté dura. Introducimos en una manga pastelera con la boquilla rizada y decoramos el pastel al gusto. Si queremos podemos añadir también unas picotas o cerezas.

Servimos.

Lidia de la O.