A veces menos es más, y muestra de ello es esta pechuga de pollo que hemos vestido de fiesta para la ocasión. Muchas veces nos complicamos con recetas caras pensando que van a dar mejor resultado, pero lo fácil y con ingredientes de andar por casa, si lo vestimos un poco de fiesta, queda festivo total. Y es lo que pasa con esta pechuga de pollo que os presento hoy.

A la pechuga de pollo le hemos puesto un traje a medida con una deliciosa panceta curada que nos traen Jamones Nicolás. Desde Gójar nos traen embutidos de calidad secados en sus instalaciones de forma artesanal, siguiendo todos los controles de calidad. La panceta curada es un verdadero manjar, que comercializan en trozo o loncheada, de cualquier forma un producto de una calidad estupenda.

La receta lleva también un fondo de AOVE, y para ello hemos usado el Conde de Benalúa Especial. Un coupage  formado por 3 buenos aceites de oliva virgen extras de diferentes variedades. Variedad picual + arbequina (suave, aterciopelado, frutado a papilla de frutas) + hojiblanca (frutado a verde).

Este plato lo hemos maridado con un buen vino, como no podía ser de otra forma, el Rey Zagal Reserva de Bodegas Al Zagal. Un vino con un coupage de uva Tempranilo, Merlot y Syrah. Un vino con Denominación de Origen Protegida Granada, envejecido durante 12 meses en barrica de roble.

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:

  • Una pechuga de pollo deshuesada por cada dos personas
  • Un puñado de dátiles
  • Un puñado de orejones
  • Panceta curada de Jamones Nicolás
  • Aceite de oliva virgen Extra Conde de Benalúa Especial
  • Sal
  • Pimienta
  • Para la salsa de mostaza:
  • 200 ml. de nata para cocinar
  • 3 cucharadas de mostaza
  • Para el maridaje Rey Zagal Reserva

PREPARACIÓN:

Abrimos las pechugas en forma de libro. Salpimentamos. Rellenamos con los dátiles (sin hueso) cortados y con los orejones. Cerramos en forma de rollo y cubrimos la parte superior con lonchas de panceta curada (yo sólo he cubierto la parte superior, pero si queréis podéis cubrir completamente el rollo con la panceta). Disponemos sobre una fuente de hornear y rociamos con el AOVE. Horneamos a 180º durante una media hora, o hasta que veamos que está dorado.

Preparamos la salsa, para ello aprovechamos el jugo que ha soltado en su cocción el rollo de pollo y lo ponemos en una sartén. Añadimos 200 ml. de nata y 2 cucharadas de mostaza, calentamos hasta que se integren completamente los ingredientes y espese un poco. Salpimentamos al gusto.

Servimos el rollo cortado en rodajas acompañado con la salsa.

Lidia de la O.