Una quiche es un tipo de tarta salada derivada de la cocina francesa. Sobre una base de masa quebrada se bate una mezcla de huevos y nata con queso rallado donde se introducen verduras y algún producto cárnico. Como todas las recetas admite variantes, y da mucho juego. En esta ocasión yo he cambiado la masa quebrada por hojaldre que gusta más en casa, y la he preparado en forma rectangular, a diferencia de la original que se hace en un molde redondo.

La tarta va muy bien acompañada por tomates cherry y espárragos, pero el protagonista absoluto de la receta es nuestro jamón ibérico de bellota, con el que le damos un toque absolutamente espectacular a esta tarta salada.

En esta ocasión el jamón ibérico de bellota 100% es de Jamones Nicolás. En los años 50, en Gójar (Granada), comienza la andadura de esta empresa familiar, cuando Nicolás y su esposa deciden montar su propio negocio, una pequeña tienda de alimentación que apuesta por un producto clave, el jamón. En la parte trasera de este negocio habilitan una zona para llevar a cabo el proceso de salado y curación del jamón, de forma totalmente natural y tradicional, apostando de esta forma por la comercialización de un producto propio y que se convierte es su producto estrella muy demandado por los habitantes.

A finales de los 80 ya es un local totalmente especializado y a principios de los 90 ya se encuentran en unas instalaciones totalmente nuevas y de mayor capacidad con el objetivo de llevar sus jamones al resto de España. En ellas han sido capaces de llegar a producir grandes cantidades y todo de forma natural, sin ningún tipo de secadero artificial. Aquí se encuentra su esencia.

Y aunque su producto estrella es el jamón también elaboran morcón, lomo ibérico, salchichón, chorizo, morcilla…… En definitiva, un amplio catálogo de productos que harán las delicias de nuestros paladares.

El secundario de lujo en esta receta es el espárrago triguero granadino. El Consejo regulador de la indicación geográfica protegida del  espárrago de Huetor Tajar protege a uno de los emblemas más característicos de la gastronomía granadina y de característica únicas, “nacidos en la Sierra y criados en la vega”. Estos espárragos tienen unas características especiales que convierten cualquier receta elaborada con ellos en un manjar exquisito.

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:

  • Una masa de hojaldre, la mía rectangular, aunque si usáis molde redondo podéis ponerla redonda
  • 3 huevos
  • 200 ml. de nata para cocinar
  • 50 gr. de queso rallado
  • Un puñado de espárragos verdes
  • Un puñado de tomates cherry
  • 100 gr. de jamón ibérico de bellota de Jamones Nicolás

 

PREPARACIÓN:

Extendemos la masa de hojaldre sobre un molde que habremos impregnado de mantequilla para que no se pegue. Pinchamos con un tenedor la masa para que no suba mucho en el horno.

Batimos los huevos junto con la nata, rallamos el queso y echamos también en el mismo bol.

Lavamos y cortamos los espárragos desechando la parte del tallo que esté dura. También lavamos y secamos los tomates y cortamos por la mitad. Disponemos sobre la masa la mitad de los tomates y los espárragos cortados. Añadimos el relleno y disponemos el resto de espárragos y el resto de tomates. Después ponemos cuidadosamente las lonchitas de jamón ibérico por encima. Horneamos a 180º durante unos 25 minutos, hasta que veamos que está dorada nuestra quiche.

Sacamos y desmoldamos con cuidado. Podemos tomarla caliente, templada e, incluso fría. Admite cualquier otro ingrediente que os guste, por lo que es una de esas recetas tan versátiles que dan mucho juego en cocina.

Feliz fin de semana.