Si sois cocinillas, seguro que os habéis animado a preparar el Roscón de Reyes en casa alguna vez. Es una receta que se puede preparar en casa sin ninguna dificultad, solamente teniendo paciencia entre levados y dejando que la masa se comporte a su aire, como todas las masas. La que os enseño hoy es una receta para principiantes, sin mucha dificultad. Y con la cantidad de masa nos dará para dos roscones medianos. En esta ocasión no lo hemos rellenado, pero vosotros podéis rellenarlo con el relleno que más os guste.

 

INGREDIENTES PARA EL ROSCÓN DE REYES:

Para la masa de arranque:

  • 70 gr. de leche entera fresca de Los Pastoreros
  • 25 gr. de levadura fresca de panadería
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 130 gr. de harina de fuerza

Para la masa definitiva:

  • 60 gr. de leche entera Los Pastoreros
  • 2 huevos
  • 70 gr. de mantequilla Puleva
  • 25 gr. de agua de azahar
  • 450 gr. de harina de fuerza
  • 1 pellizco de sal
  • 150 gr. de azúcar
  • Ralladura de naranja
  • Ralladura de limón
  • Un chupito de ron El Mondero

Para la decoración:

  • Unas rodajas de naranjas confitadas
  • Fruta confitada de Miguel el Dulcero
  • Azúcar humedecido
  • 1 huevo para pintar la masa

Hemos puesto en su elaboración leche fresca entera de Los Pastoreros, “leche natural, leche de verdad” como dice su eslogan. La Cooperativa Los Pastoreros, de Fuentevaqueros, lleva 60 años ofreciéndonos sus productos: leche fresca, queso fresco, requesón y miel. 60 años de andadura donde han sido premiados con un sinfín de galardones por su buen hacer. Su leche entera se produce en su propia granja y pasa por un control por técnicos veterinarios para conseguir la máxima calidad. Pasterizada, higienizada y homogenizada en sus mismas instalaciones con sus propios medios en diferentes tipos de envases.

 

Hemos puerto en la receta mantequilla Puleva. La mantequilla se obtiene siempre de la leche o nata pasterizadas, y, aunque tradicionalmente, esté relacionada con desayunos y meriendas, se usa mucho en recetas culinarias con carnes y pescados, y en postres o elaboraciones dulces como este Roscón.

Hemos aromatizado el roscón con el ron de mi tierra, de Salobreña, ron El Mondero. Se trata de un ron artesanal envejecido en botas de roble americano que previamente han contenido vinos generosos. Un ron de carácter andaluz sin ningún tipo de aditivo, y además resultado de un proceso 100 % manual. Un ron que pese a su juventud ya ha recibido una serie de galardones internacionales, haciendo justicia a su lema “El sabor de nuestra tierra”.

De La Alpujarra, de la mano de Miguel El Dulcero, empresa con cinco generaciones dedicados a  la elaboración de dulces típicos de La Alpujarra,  viene la fruta confitada, una elaboración tradicional con la que nos deleitan con estas deliciosas calabazas, peras y boniatos confitados.

PREPARACIÓN DEL ROSCÓN DE REYES:

Primero prepararemos la masa de arranque, para ello debemos deshacer la levadura en la leche tibia y luego mezclar con el resto de los ingredientes y hacer una bola con ellos. Metemos en un bol con agua templada y cuando flote la bola es que estará lista para utilizar en la masa principal (sobre una hora).

Para preparar la masa principal, debemos mezclar la levadura desmenuzada con la leche tibia para su fermentación.

Tamizamos la harina en un bol con la ayuda de un colador. Una vez tamizada, añadimos los huevos, el azúcar y la mantequilla, una pizca de sal y el agua de azahar, junto con la ralladura de medio limón y de media naranja y la masa de arranque.

Mezclamos todo de una manera enérgica. Si tenéis una batidora con ganchos para amasar os vendrá muy bien; si no, a mano.

Ponemos la mezcla sobre la mesa de trabajo, en la que previamente hemos puesto un poco de aceite para evitar que se nos pegue. Comenzamos a amasar con las manos aceitadas.

Cuando haya quedado la mezcla elástica, hacemos una bola y dejamos que aumente su tamaño —cinco horas como mínimo—.

Una vez que la masa ha duplicado su volumen, la dividimos en dos —salvo que prefiráis hacer uno grande— y le damos forma de bola. Dejamos reposar las bolas 20 minutos.

A continuación, le damos la forma de roscón. Para ello, introducimos los dedos en el centro y vamos agrandando el agujero. Si la masa tiende a encogerse, es que no está bien relajada: dejamos reposar otros diez minutos y se manejará mejor. Una vez dada la forma, colocamos sobre una bandeja de horno en la que habremos puesto papel de hornear.

Dejamos reposar hasta que doblen su volumen bien tapada. Este levado es más corto, unas dos horas.

Pintamos con huevo batido, muy suavemente, sin pinchar el roscón, y adornamos con azúcar humedecido con unas gotas de agua, naranja confitada y frutas confitadas.

Precalentamos el horno a 200°, calor arriba y abajo.

Horneamos entre 15 y 18 minutos, y bajamos la temperatura a 180° los últimos 10 minutos de cocción —si vemos que se tuesta demasiado, ponemos un papel de aluminio por encima—.

Dejamos reposar sobre una rejilla, y cuando esté frío, rellenamos al gusto o comemos directamente.

 

Feliz noche de reyes.

Lidia de la O.

Atrapada en mi cocina.