Aunque ya hayamos pasado el primer gran asalto de las Navidades nos quedan aún muchas comidas pendientes, por lo que cualquier nueva propuesta es buena para agrandar nuestro recetario. En esta ocasión os traigo un plato ya tradicional de muchas casas, un solomillo cocinado con una salsita de vino semidulce que hemos acompañado con unas patatas onduladas caseras.

Como cualquier plato de nuestra dieta mediterránea está regado con un buen AOVE, y en este caso hemos usado el de Hechizo Andaluz, que ya enamora sólo con mirar su botella, haciendo honor a su nombre.

De la Bodega Cuatro Vientos vienen los dos vinos que os enseño, el que hemos usado para la salsa del solomillo, el Josefina, vino semidulce que lleva el nombre de Josefina en honor a la madre del propietario de las bodegas y el vino Marqués de la Contraviesa Syrah que es con el que  hemos maridado el plato.

Las patatas fritas las hemos elaborado con las Patatas de Eduardo Sanz, de la Gama Andalucía Verde, especiales para freír. El envase de papel tiene unas propiedades que mejoran sensiblemente la conservación de la patata. Evita el verdeo del tubérculo, impidiendo la exposición a la luz, reduce la germinación de la patata y favorece una mejor conservación de la calidad culinaria de la misma

 

INGREDIENTES:

  • 1 solomillo de cerdo
  • 3 cucharadas de AOVE Hechizo Andaluz
  • ½ cebolla
  • 250 ml. de vino Josefina de Bodegas Cuatro Vientos
  • 1 vaso de caldo de pollo
  • 1 cucharada de maicena
  • Sal
  • Pimienta
  • Patatas Eduardo Sanz especial para freír
  • Para maridar: Vino Marqués de la Contraviesa Syrah

PREPARACIÓN:

Cortamos en medallones el solomillo y salpimentamos. Ponemos una cazuela a calentar a fuego fuerte con un fondo de AOVE, añadimos los medallones de solomillo y sellamos, dorando por ambos lados (con esto conseguimos que la carne mantenga su jugo por dentro pese a la cocción).

Una vez sellados sacamos y en el mismo aceite rehogamos la cebolla cortada en juliana.  Añadimos el vino semidulce y dejamos hasta que reduzca. Entonces añadimos de nuevo la carne, junto con el vaso de caldo con la cucharada de maicena desleída en él. Dejamos a fuego lento durante una media hora o hasta que veamos que la carne está tierna, cuidando de que no se nos queme la salsa.

Mientras tanto lavamos y pelamos las patatas, las cortamos de forma ondulada con la ayuda de una mandolina, o si no la tenéis podéis cortarlas como bien finitas, redondas, como las patatas chips clásicas. Ponemos a calentar una sartén con abundante aceite de oliva virgen extra y una vez que esté caliente añadimos las patatas y dejamos a fuego medio hasta que veamos que dejan de estar crudas, después subimos un poco el fuego para que se pongan crujientes. Sacamos y dejamos escurrir el exceso de aceite sobre papel absorbente.

Acompañamos los medallones de solomillo junto con las patatas y una copa de vino Syrah de Marqués de la Contraviesa.

Feliz año nuevo!!!

Lidia de la O.