Hoy os traigo una receta tradicional de mi casa, una receta que cada vez que se prepara triunfa, ya que el sabor que le proporciona el adobo al solomillo y a las patatas es increíble. Ajo, pimentón, orégano y vinagre, el secreto mejor guardado de este adobo y que le proporciona a un plato sencillo un sabor extraordinario.

Y como la materia prima es fundamental, en esta ocasión he usado un solomillo San Pascual de Jamonzar, que además de sus afamados embutidos crían en su granja de San Pascual  cerdos al aire libre, sin usar ningún método para acelerar su crecimiento y que llevan una alimentación con cereales de los Montes Granadinos.

En esta ocasión hemos maridado tan suculento plato con una de las cervezas Alpujarra que os enseñaba el otro día, concretamente con la Ecológica.  La  Cerveza Alpujarra Ecológica Saison está elaborada de forma artesanal, siendo de color ámbar pálido y fermentación alta. Ingredientes naturales procedentes de cultivos ecológicos. De maltosidad moderada con sabores a pan horneado y toffe, que se pueden complementar con el sabor especiado y cítrico de los lúpulos.

Vamos con la receta:

INGREDIENTES:

  • 750 gr. de patatas
  • Un solomillo San Pascual de Jamonzar
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra (podéis escoger entre las múltiples marcas que tenemos en Sabor Granada)
  • Para el adobo:
  • Una cucharada de pimentón dulce
  • 2 cucharadas de orégano
  • 1 vaso de vinagre de vino
  • 2 dientes de ajo
  • Para acompañar cerveza ecológica Alpujarra

PREPARACIÓN:

Picamos las patatas en gajos, como se ve en la foto. Salamos y comenzamos a freír en abundante aceite de oliva virgen extra, a una temperatura media y constante. Por otro lado quitamos la grasa al solomillo y cortamos en trozos no muy grandes, le añadimos sal y sofreímos en una sartén hasta que estén dorados, reservamos.

Preparamos el adobo, machacando los ingredientes, menos el vinagre, en un mortero, añadimos el vinagre y mezclamos bien. Una vez que las patatas estén fritas las escurrimos y añadimos a la sartén donde teníamos el solomillo, removemos un poco y añadimos el adobo, llevamos al fuego unos minutos para que las patatas y el solomillo se impregnen del adobo. Servimos.

Este adobo funciona también muy bien con otras carnes, o con pescados, y las patatas con este saborcillo saben a gloria!!! Una receta top y además tradicional.

Lidia de la O.