Para hoy una tarta que he denominado “Embrujo de Granada” ya que el whisky que lleva el bizcocho así se llama, y me ha parecido tan bonito el nombre y la tarta que no podía ponerle otro nombre. Se trata de una base de bizcocho de whisky, y cada capa lleva una fina capa de mermelada de frambuesa y crema de queso y nata como relleno. Y terminamos coronando la tarta con unas frambuesas naturales y pistachos.

En Granada también hacemos Whisky y prueba de ello es este “Embrujo de Granada” de la Destilería Liber, de Padul. El producto estrella de la destilería es el Whisky, pero también elaboran rones, ginebras, vodkas, licores y orujos. El Whisky puro de malta es elaborado con agua pura proveniente de los deshielos de Sierra Nevada, braceado, fermentado y destilado con dos alambiques construidos por un artesano del mismísimo barrio del Albayzín de Granada, sin olvidar el posterior envejecimiento de no menos de 8 años en barricas de roble americano.

En la elaboración del bizcocho he usado AOVE en lugar de mantequilla, en esta caso he optado por un Picual, el de O-Med, una pequeña almazara localizada en Ácula, en el municipio de Ventas de Huelma. Un aceite cuya nota de cata es la siguiente: “en nariz destaca un frutado verde medio, tanto a hierbas como frutas. Las frutas que se encuentran recuerdan a tomatera, almendra verde. Como notas herbáceas destacan las notas a hierba recién cortada y hierbas aromáticas. Un aceite de fluidez media, persistencia en boca a alcachofa, hoja de oliva, frutos secos, y un sabor intenso a nuez verde. Un aceite muy equilibrado y con una complejidad exquisita.

La mermelada de frambuesa que le he puesto a la tarta es de La Cruz del Viso, de Busquistar. Se trata de mermeladas 100% naturales elaboradas artesanalmente y con hortalizas y frutas de cosecha propia, por lo que se recogen en el momento óptimo de maduración.  Es como si la hicieras en casa, pero con la comodidad de que ya te la den hecha. Podemos encontrar un amplio abanico de sabores: tomate, calabaza, higo, ciruela, frambuesa, fresas, manzana…. Y todas de lujo.

La tarta va coronada por pistachos, también granadinos, como no podía ser de otra forma. En este caso vienen desde Frutos secos La Cometa, un tostadero sito en Huescar, que se dedica al tueste, elaborado y envasado de todo tipo de frutos secos.

Para preparar la tarta tendremos que empezar el día antes haciendo el bizcocho. Las medidas son para un molde redondo de 15 cm, y estos son los ingredientes:

  • Para el bizcocho:
  • 4 huevos medianos
  • 120 ml. de nata líquida
  • 100 ml. de AOVE Picual O-Med
  • 200 gr. de harina
  • Medio sobrecito de levadura química (unos 8 gr.)
  • 160 gr. de azúcar
  • Un chupito de Whisky Embrujo de Granada
  • Para el relleno:
  • Mermelada de frambuesa La Cruz del Viso
  • Crema de Queso
  • Para la Crema de Queso:
  • 150 gr. de queso crema
  • 180 ml. de nata para montar
  • 100 gr. de azúcar glass
  • Para la decoración:
  • Frambuesas frescas
  • Pistachos pelados La Cometa

PREPARACIÓN:

Empezamos con el bizcocho que haremos el día antes. Para ello engrasamos un molde y ponemos a precalentar el horno a 170 grados. Batimos los huevos el azúcar con una batidora de varillas hasta que blanqueen éstos. Añadimos la nata y el aceite y seguimos batiendo. También añadimos el  whisky y seguimos batiendo. Por último añadimos la harina tamizada con la levadura. Integramos con una espátula para evitar que la mezcla se baje y vertemos en el molde engrasado. Horneamos aproximadamente una hora, o hasta que el pinchar con una brocheta ésta salga limpia. Una vez listo sacamos del horno y desmoldamos a los diez minutos. Ponemos sobre una rejilla y a los veinte minutos metemos en una bolsa, aún caliente e introducimos en la nevera, para que se mantenga jugoso. Dejamos de un día para otro.

A la mañana siguiente preparamos la crema de queso, para ello montamos la nata y reservamos, a continuación mezclamos el queso con el azúcar hasta que se integre todo y añadimos la nata con movimientos envolventes para evitar que se venga abajo.

Sacamos el bizcocho de la nevera, y cortamos en tres rebanadas igual, si tenemos una lira mejor, si no con un cuchillo de sierra. En cada capa de bizcocho ponemos una fina capa de mermelada de frambuesa, y luego añadimos una capa de la crema de queso, ponemos la siguiente capa encima y hacemos lo mismo. Finalmente en la capa de arriba terminamos con una fina capa de crema de queso. Llevamos a la nevera un par de horas mínimo. Y pasado este tiempo sacamos y con una espátula vamos pasando por el lateral de la tarta para que el posible relleno que sobresalga vaya quedando bien repartido por el exterior. Estas tartas se consideran “tartas desnudas” o “naked cake” en inglés, por lo que todo queda visto, aunque si nos ha sobrado más crema de queso podemos pasarlo por el lateral para que se vea un poco blanquecino el exterior sin que llegue a cubrir la tarta completamente.

Finalmente cubrimos con las frambuesas y con los pistachos que habremos troceado con la ayuda de un mortero. Introducimos en la nevera hasta la hora de servir.