El otoño se ha metido de lleno en nuestras casas y parece que nos va a apeteciendo pasar más tiempo en la cocina para prepararle a los nuestros ricas elaboraciones. Hoy os traigo una de esas ricas elaboraciones, que además no tiene mucha complicación, pero que os hará quedar muy bien al presentar esta tarta a la mesa o llevarla a alguna celebración.

Cuando probé, hace unas semanas, la carne de moras de Plain & Simple en la Feria Sabores de nuestra Tierra, en FERMASA,  quedé cautivada por el sabor y por la textura. De primeras pensé en preparar una tarta de queso y ponérsela de cobertura, aunque se puede hacer perfectamente, pensé que era mejor untarla sobre unas planchas de hojaldre y preparar esta tarta milhojas. Desde la empresa sita en Deifontes han conseguido hacer una elaboración parecida a la carne de membrillo tan típica de esta época, pero con moras. La consistencia que han conseguido es una intermedia entre la mermelada y las carnes de membrillo más cuajadas que podamos encontrar. Como he dicho se puede poner de cobertura en tartas, usar para untar en una tosta de pan con queso crema, combinarla en salsas con platos salados o untarla en estas planchas de hojaldre, como os muestro yo. De todas maneras en la web de la empresa podéis encontrar numerosas recetas con todos los productos de la marca que prepara la misma Susan, alma máter de Plain & Simple.

Vamos con la receta

INGREDIENTES:

  • 2 planchas de hojaldre rectangulares
  • 1 bote de 250 gr. de carne de mora de Plain and Simple
  • 500 ml. de nata para montar
  • 200 gr. de queso crema
  • 100 gr. de azúcar glass
  • Moras para decorar
  • Un poco más de azúcar glass para decorar

PREPARACIÓN:

Desenrollamos las planchas de hojaldre y cortamos cada una en dos partes iguales. Pinchamos con un tenedor por toda la masa para que no suba mucho en el horno y horneamos a 200 grados hasta que estén doradas, sobre quince minutos.

Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla completamente.

Montamos la nata con unas varillas eléctricas y cuando comience a tomar cuerpo añadimos el azúcar glass, antes de que esté montada completamente añadimos el queso crema y batimos unos minutos más hasta que la crema sea consistente y tenga cuerpo. Introducimos la mezcla en una manga pastelera de boquilla rizada.

Untamos tres de las cuatro planchas con la carne de moras sólo por uno de los lados y vamos montando la tarta. Para ello ponemos la primera plancha con la carne de mora untada hacia arriba en el plato de servicio. Ponemos una primera capa de nata y queso con la ayuda de la manga, tapamos con otra plancha de hojaldre untada con la carne de mora, con esta parta hacia arriba. Ponemos otra capa de nata, continuamos con la última capa de hojaldre untado con la carne de moras, y rellenamos con la nata. Tapamos con la plancha de hojaldre que no hemos untado con la carne de moras. Espolvoreamos azúcar glass por la superficie y decoramos con moras naturales. Servimos inmediatamente. Y si no vamos a cortarla en el momento la metemos bien tapada en el frigorífico para que el hojaldre no se estropee mucho.

Con ella os dejo todo el fin de semana esperando que la probéis.

Lidia de la O.