A la hora de planificar las recetas navideñas no debemos olvidar los postres, que, aunque llegan en último lugar, no por ello es de lo más deseado. Y entre las grandes propuestas siempre se encuentran las tartas, tartas que si tienen tan buena presencia como ésta entrarán por los ojos a todos nuestros invitados. Si os gustan las tartas de queso os gustará ésta, si os gustan además las tartas de chocolate, también os encantará ésta, pero, es que además, si sois amantes del licor de crema de whisky, definitivamente habréis triunfado con esta tarta.

El licor de crema de whisky que he usado para la receta es el Lial que lo comercializa Industrias Espadafor, un licor que se realiza en Granada y que no tiene nada que envidiarle a otras marcas de mucho renombre. Se trata de un licor que se toma durante todo el año, pero que ahora en Navidad es una fecha ideal para compartir después de nuestras comidas y acompañando a esta tarta que os traigo hoy.

Vamos con los ingredientes (he preparado la tarta en un molde desmontable de 20 cm):

  • Para la base:
  • 100 gr. de galletas para la base (yo he usado unas galletas de canela)
  • 75 gr. de mantequilla derretida
  • Para la tarta:
  • 300 ml. de nata para montar
  • 240 gr. de queso crema
  • 1 yogur natural azucarado
  • 150 gr. de azúcar
  • 75 gr. de chocolate negro
  • 50 gr. de mantequilla
  • 7 hojas de gelatina neutra
  • 75 ml. de leche
  • 50 ml. de crema de whisky Lial
  • Para la cobertura:
  • Cacao el polvo

ELABORACIÓN:

Trituramos las galletas con la ayuda de un robot de cocina o, a falta de éste, introduciendo éstas en una bolsa y pasándole el rodillo hasta conseguir que se convierta en arena. Mezclamos con la mantequilla derretida. Forramos un molde desmontable con papel vegetal y ponemos la mezcla de galletas de base, ayudándonos con una cuchara o con las manos para que quede completamente uniforme. Introducimos en el frigorífico.

Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría.

Batimos en un bol el queso, junto con el azúcar y el yogur, procurando que no nos queden grumos. Calentamos la leche e introducimos en la misma las hojas de gelatina ya hidratada y perfectamente escurridas de agua. Integramos bien. Añadimos a la mezcla del queso y removemos. Separamos la mezcla en dos.

Batimos la nata con unas varillas. Reservamos.

Derretimos al baño María o en el microondas el chocolate negro con los 50 gr. de mantequilla.

En una de las mitades de la mezcla de queso añadimos la crema de whisky y la mitad de la nata montada que integraremos con movimientos envolventes.  Reservamos.

En la otra mitad de la mezcla de queso añadimos el chocolate derretido y la nata, de igual forma que en la mezcla anterior.

Sacamos el molde del frigorífico y vamos a montar la tarta.

Para ello añadimos la mitad de la mezcla de crema de whisky, luego añadimos la mitad de la mezcla que lleva chocolate. No os preocupéis si se mezclan las dos, quedará un bonito efecto de ellas mezclado.

Después añadimos el resto de mezcla con la crema de whisky y por último el resto de mezcla de chocolate. Damos golpecitos sobre la encimera con el molde para que se distribuya la mezcla bien e introducimos en la nevera hasta que esté completamente cuajada (mínimo cuatro horas).

A la hora de servir la sacamos, desmoldamos con cuidado y espolvoreamos por encima cacao en polvo.

Y ya sólo nos queda disfrutar de esta riquísima tarta.

Lidia de la O.