Como a nadie le amarga un dulce esta semana vamos a endulzar el blog con una tarta fresquita y muy rica. El níspero es un fruto que consumimos en abril y mayo, por lo que tiene un consumo corto en los mercados.

Pero, claro, desde Chirimvita quieren que podamos disfrutar de él todo el año y nos preparan su pulpa al natural congelada (sin conservantes ni azúcares) y que podamos disfrutarlo a lo largo de todo el año. Si no conocéis Chirimvita es una empresa de la Costa Tropical que se dedica a la comercialización de pulpa de toda clase de frutas, sobre todo tropicales, a la elaboración de Smothies y también a la elaboración de mermeladas tropicales, así como a la elaboración de salsas con frutas. Las ventajas de la pulpa ya congelada son, sobre todo, tener el producto todo el año disponible y además nos ahorran el trabajo de pelar y despepitar la fruta, con lo comodidad que ello supone.

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:

  • Para la base:
  • 100 gr. de galletas tipo María
  • 50 gr. de mantequilla derretida
  • Para la tarta:
  • 250 gr. de pulpa de níspero Chirimvita
  • 200 ml. de nata para montar
  • 300 gr. de queso crema
  • 150 gr. de azúcar
  • 8 hojas de gelatina neutra
  • Para la cobertura
  • 250 gr. de mermelada de níspero (la mermelada a he preparado con la misma pulpa, la mitad del peso de pulpa en azúcar y todo a una olla, hasta que espese y consigamos la mermelada, pero si no queréis complicaros podéis usar la mermelada ya elaborada de níspero de Chirimvita)
  • 3 hojas de gelatina neutra

PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos será preparar la base, para ello trituramos las galletas y añadimos la mantequilla derretida. Con la masa resultante forramos la base de un molde redondo desmontable (que habremos protegido con papel vegetal) y llevamos al frigorífico para que se enfríe mientras preparamos el relleno.

Para ello ponemos 250 gr. de pulpa de níspero ya descongelada a escurrir para que suelte el posible agua que pueda tener de la descongelación. Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría. Empezamos a batir el queso junto con la nata, y conforme vaya montando añadimos el azúcar. Calentamos un culito de vaso de agua en el microondas y añadimos la gelatina ya hidratada para que se disuelva. Añadimos a la pulpa del níspero. Y la mezcla a la nata y el queso montado. Mezclamos con la ayuda de una espátula con movimientos envolventes. Vertemos dentro del molde (para que sea más fácil desmoldar pondremos un poco de spray desmoldante o una tira de acetato). Introducimos en la nevera de un día para otro.

Al día siguiente ponemos a hidratar 3 hojas de gelatina en agua fría, una vez hidratadas disolvemos en un poquito de agua caliente y añadimos a la mermelada de níspero. Sacamos la tarta y se lo añadimos a modo de cobertura, introducimos de nuevo en la nevera una hora o dos hasta que la cobertura cuaje. A partir de entonces podremos servir.

Lidia de la O