Es curioso que las recetas tradicionales normalmente tienen su origen en la cocina humilde, fruto de la necesidad de crear recetas para aprovechar ingredientes. Y es curioso porque, aunque su origen es humilde, este tipo de recetas ha acabado enriqueciendo el recetario de dulces y platos tradicionales de la gastronomía española o andaluza. La época de Todos los Santos se caracteriza por un recetario amplio que se reparte por toda la geografía española, dulces de una zona en concreto que, gracias a la globalización, ya son parte de nuestros propios recetarios. Aunque no hay que ir muy lejos para encontrar un postre tradicional como el que hoy os traemos, las gachas dulces de Todos los Santos, un postre que encontramos en sus orígenes en Jaén, Granada o en Almería.

INGREDIENTES PARA REALIZAR LAS GACHAS DULCES DE TODOS LOS SANTOS:

La leche que hemos usado para realizar las gachas dulces en la leche entera de Puleva, una de las grandes empresas granadinas con un recorrido de más de 60 años y con una amplia gama de productos lácteos de sobra conocidos en el mercado.

Nuestros aceites de oliva virgen extra no sólo son parte importante de las recetas saladas, sino que también forman parte de recetas dulces, y es lo que ocurre con estas gachas donde forma parte importante de la receta el aceite. Y en esta ocasión hemos usado el de Hechizo Andaluz, aceite cuyos olivos proceden de Montillana y que desde 2009 nos traen su aceite envasado en preciosas botellas inspiradas en nuestra tierra andaluza.

En definitiva, los ingredientes para la elaboración de la receta son los siguientes:

  • 1 litro de leche entera Puleva
  • Unas rebanadas de pan del día anterior
  • Aceite de Oliva Virgen Extra Hechizo Andaluz
  • 6 cucharadas de harina
  • 6 cucharadas de azúcar
  • 1 rama de canela
  • La piel de medio limón
  • Un puñado de semillas de anís (matalahúva)
  • Un chorreón de anís dulce
  • Canela molida

ELABORACIÓN DE LAS GACHAS DULCES DE TODOS LOS SANTOS:

Cortamos las rebanadas de pan en dados pequeños y freímos en un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando estén doradas sacamos y dejamos escurrir el aceite sobre papel absorbente.

En un cazo o sartén calentamos en dos cucharadas de aceite las semillas de anís, sin que lleguen a tostarse en exceso. Añadimos la harina y removemos bien durante unos minutos. Añadimos la rama de canela y la peladura de limón y vamos añadiendo poco a poco la leche, sin dejar de remover con unas varillas manuales. Una vez añadida toda la leche añadimos el azúcar y el chorreón de anís, y seguimos batiendo con el batidor de varillas hasta que la mezcla espese, aunque no en exceso porque cuando se enfrían espesan más.

Servimos en cuencos, dejamos que se enfríen y acompañamos del pan frito o picatostes y de la canela molida. Se pueden tomar calientes también, templadas o frías.

Espero que disfrutéis de esta receta tradicional que tanto nos gusta.

Lidia de la O.