El escabeche es uno de los métodos más antiguos de conservación de alimentos a través del vinagre. De hecho la primera referencia escrita del mismo la podemos encontrar en un manuscrito de 1324. Los mejillones en escabeche podemos encontrarlos en multitud de conservas comerciales, pero para los que no los hayáis preparado nunca en casa, sólo os puedo decir que son muy sencillos de preparar y, si no, estad atentos a la receta

Tradicionalmente en los bares los mejillones en escabeche los presentan sobre patatas fritas de bolsa, y hoy he querido presentarlos de la misma forma, pero no con unas patatas cualquiera, sino con las nuevas patatas fritas de Peñagallo en formato gourmet, son unas patatas con flor de sal, con una presentación de lujo, que, junto con las de trufa, que os enseñaré otro día, forman parte de la gama alta de la marca.

Y para preparar el escabeche es fundamente usar un AOVE de gran calidad, y en esta ocasión he usado el Montevilla de la Cooperativa Andaluza San Francisco de Asís de Montefrío. Se trata de un AOVE fruto de una selección de las mejores aceitunas de olivos picudos y chorreaos de Montefrío, recogidas a primeros de Noviembre de cada año, cuando la aceituna se encuentra aún verde o en envero, consiguiéndose un maravilloso caldo de color verde intenso, aromas de hierba recién cortada y tomatera, con amargor bajo y picor medio.

Vamos con la receta

INGREDIENTES:

  • 2 kg. de mejillones
  • 125 ml. de AOVE Montevilla
  • 125 ml. de vinagre de vino blanco
  • 3 hojas de laurel
  • 2 vasos de vino blanco
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce
  • 4 dientes de ajo

PREPARACIÓN:

Limpiamos bien por fuera los mejillones cortando las barbas que sobresalgan y limpiando la concha con un estropajo de alambre. Ponemos a calentar el vino blanco en una olla y añadimos los mejillones ya limpios. Tapamos y dejamos hasta que se abran en su totalidad.

Cuando se hayan abierto sacamos y dejamos que se enfríen totalmente antes de sacar de la concha.

En una sartén amplia ponemos el aceite y doramos los ajos cortados en rodajas. Añadimos el laurel, retiramos del fuego y añadimos el pimentón, removemos bien hasta que se disuelva por completo. Añadimos el vinagre y llevamos de nuevo al fuego durante un minuto aproximadamente.

Disponemos los mejillones ya fuera de su concha sobre un bol o tuper y añadimos por encima el escabeche. Esperamos que se enfríe completamente y después llevamos bien tapado a la nevera, hasta la hora de servir.

Serviremos en una fuente o plato con un fondo de patatas fritas, poniendo los mejillones sobre ellas.

Cómo veis es muy fácil preparar estos mejillones en escabeche, además duran mucho tiempo por su forma de conservación, aunque ya os digo que, con los ricos que están, serán un visto y no visto.

Lidia de la O.