Hay combinaciones de sabores que con sólo escucharlas sabes que van a quedar bien, y éste es el caso de la receta que os propongo hoy. El calabacín da mucho juego en la cocina y hoy lo hemos vestido de fiestas con estas imponentes milhojas. Es una receta que queda ideal para preparar en casa con invitados, pero que, por sus ingredientes sencillos, podéis preparar en casa cualquier día. El chutney de higo verde le aporta un fuerte carácter a la combinación que os va a encantar.

Y es que este chutney, al igual que otros que conocemos de anteriores recetas, es una delicia, como todos los productos que nos enseñan desde Plain and Simple, la empresa especializada en chutney de Sabor Granada que viene de Deifontes. Ya sabéis que tienen tienda online y podéis adquirir sus productos con facilidad.

Y de un sabor internacional del chutney pasamos también a un sabor nuestro y tradicional,  como el del jamón. Un jamón el de hoy que corona con soberbia nuestra presentación y que nos trae la empresa Quesada Carpio, empresa de Caniles de Baza donde las características climáticas son ideales para curar los ricos jamones que nos ofrecen que podéis comprar por piezas o en envases cortados a cuchillo.

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:

  • 1 calabacín (el diámetro de la rodaja tiene que ser más o menos del mismo tamaño del diámetro del rulo de queso de cabra)
  • 1 rulo de queso de cabra
  • Chutney de higos verdes de Plain and Simple
  • 50 gr. de jamón de cualesquiera de las variedades que nos ofrecen desde Quesada Carpio
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 2 huevos
  • Un poco de harina
  • Sal

PREPARACIÓN:

Lavamos bien el calabacín y cortamos en rodajas ni muy finas ni muy gordas. Añadimos un poco de sal. Pasamos por un poco de harina y después por huevo batido. Freímos en abundante aceite de oliva virgen extra, dorando por ambos lados,  y dejamos escurrir el exceso de aceite sobre papel absorbente.

Cortamos el queso en rodajas del mismo grosor que el calabacín y vamos formando las milhojas en el plato donde vayamos a servir. Empezamos con una rodaja de calabacín, otra de queso, otra de calabacín, una última de queso y otra de calabacín. Untamos por encima una generosa cantidad de chutney de higos verdes. Y encima ponemos una lonchita de jamón. Pinchamos con una brocheta y servimos.

Tened en cuenta que si las rodajas de calabacín están recién hechas el queso con el calor se derrite, así que si tenéis invitados, podéis esperar unos minutos antes de montar las milhojas para que el queso no se derrita completamente y pierda estéticamente hablando.

Aunque de cualquier forma este plato está rico, rico.

Espero que os guste.

Lidia de la O.