De nuevo otra receta para triunfar este verano, se trata de unos pañuelos de hojaldre rellenos de espárragos de Huetor Tájar y lomo curado a la pimienta. Resultan deliciosos, una receta de nuevo facilona y con un resultado espectacular, ideal para una cena rápida o para llevarlos a una reunión de amigos.

Los espárragos de la IGP de Huetor Tájar se cultivan en la fértil y milenaria vega de Granada, zona pionera del cultivo del espárrago que abarca los municipios de Huetor Tájar, Illora, Loja, Moraleda de Zafayona, Salar y Villanueva Mesia, con la mayor parte de producción en Huetor Tájar. El espárrago de Huetor Tájar a través de técnicas de cultivo, el adecuado laboreo, el control de plagas y enfermedades y el buen hacer y saber de sus agricultores proporciona el medio idóneo en esta zona.

Además de los espárragos estos pañuelos de hojaldre llevan lomo curado a la pimienta de Jamones Muñoz, un lomo tan artesanal que en casa lo ha confundido con uno que he preparado yo en varias ocasiones, por lo que su sabor resulta caserito, caserito, y además con ese toquecito picante queda delicioso. Es el contrapunto perfecto a los espárragos trigueros.

Los espárragos en esta receta van pasados por la plancha y para hacerlo hemos usado el AOVE Picual de Quaryat, un AOVE de premio, porque ha resultado ser uno de los cinco AOVEs premiados en los últimos premios de Sabor Granada, concretamente en la categoría de mejor AOVE de producción integrada.

INGREDIENTES:

  • 1 lámina de hojaldre refrigerado (la mía era redonda, pero podéis ponerla cuadrada también)
  • 1 manojo de espárragos de Huetor Tájar
  • AOVE Quaryat Picual
  • Lomo artesano a la pimienta de Jamones Muñoz
  • Un huevo para pintar el hojaldre
  • Semillas de chía
  • Sal

PREPARACIÓN:

Ponemos una plancha a calentar con una cucharada de AOVE, cuando esté bien caliente ponemos los espárragos, a los que le habremos cortado el tallo duro. Ponemos un poco de sal y cocinamos por ambos lados, sacamos y reservamos hasta que pierdan un poco de temperatura.

Cortamos la lámina de hojaldre en cuatro trozos iguales. Si es redondo el hojaldre nos saldrá cada trozo en forma de abanico, y si es cuadrado tendremos cuatro trozos cuadrados. En caso de que sea redondo ponemos la punta hacia arriba, y en caso de que sea cuadrado disponemos cada trozo en forma de rombo. Disponemos cuatro o cinco espárragos encima, y después unas lonchitas de lomo por encima. Cerramos con los otros extremos, para darle forma de pañuelo.

Pintamos cada uno con un poco de huevo batido y añadimos por encima semillas de chía. Introducimos en el horno sobre una bandeja de hornear protegida con papel vegetal a 180 grados hasta que veamos que se doren, sobre 20 minutos.

Sacamos y servimos, aunque también podemos tomarlos templados.

Lidia de la O.