Desde hace años hago el paté en casa, he preparado muchísimas variedades, pero el primero que aprendí a preparar es el que os voy a enseñar hoy. Es el típico paté de higaditos de pollo, y es ideal para compartirlo en las comidas entre amigos, además congela muy bien y podéis hacerlo en varios envases y congelar alguno de ellos. Sólo tendréis que sacarlos unas horas antes para tenerlos en perfecto estado.

El paté está delicioso, pero es importante usar unas tostas de pan que le hagan justicia, por lo que lo hemos tomado con unas rebanadas de este pan de harina de algarroba con naranja. Es un pan de premio, ya que con él Federico Jiménez consiguió el premio Miga de Oro en 2019, uno de los máximos distintivos a nivel andaluz en el mundo del pan. Por todo ello Panadería Federico Jiménez  de Motril está considerada una de las mejores panaderías artesanales de la provincia y de nuestra comunidad. Y es de resaltar que tiene además de su obrador tradicional también otro SIN GLUTEN.

En esta ocasión hemos maridado estas tostas de paté con un vino espumoso, se trata del Extra Brut de Carayol & Castellar. Un vino espumoso cuya crianza de 24 meses se realiza dentro de una cueva en Galera siguiendo el método tradicional “champenoise”. Como sabéis los patés maridan estupendamente con los vinos espumosos, así que la elección del vino ha sido más que acertada para maridar este paté.

INGREDIENTES:

 

250 gr. de higadillos de pollo

100 gr. de pechuga de pollo sin huesos

150 gr. de vino blanco

2 o 3 granos de pimienta

1 hoja de laurel

250 gr. de mantequilla

250 ml. de Brandy

Sal

Pimienta

Pan de algarroba y naranja de Panadería Federico Jiménez

Para maridar:

Extra Brut de Carayol & Castellar

 

ELABORACIÓN:

Limpiamos de grasa los higadillos y la pechuga de pollo y ponemos a cocer en el vino blanco junto con los granos de pimienta y la hoja de laurel. Debe estar durante unos 10 minutos a temperatura media.

Después de esto, colamos el caldo y lo desechamos. Volvemos a introducir los higadillos de pollo y la pechuga en la cacerola, y a ésta le añadimos la mantequilla, la sal, la pimienta y el brandy. Volvemos a poner al fuego hasta que reduzca a la mitad (sobre unos 25 minutos). Después trituramos con la batidora y vertemos sobre los moldes o bolws. Dejamos enfriar e introducimos en el frigorífico un mínimo de cuatro horas.

Sacamos unos minutos antes de servir y vamos untando en nuestras tostas.

Espero que os guste esta nueva propuesta.

Feliz fin de semana.

Lidia de la O.