10 Sep

Decía Juan Ramón Jiménez con respecto al pan: “El pan se entra en todo: en el aceite, en el gazpacho, en el queso y la uva, para dar sabor a beso, en el vino, en el caldo, en el jamón, en él mismo, pan con pan. También solo, como la esperanza, o con una ilusión….”, y tenía razón, porque el pan es parte fundamental de nuestra alimentación y de nuestra gastronomía y para muestra este pudin de  coco, una receta de aprovechamiento que se convierte en un postre de lujo.

INGREDIENTES PARA EL PUDIN DE COCO:

  • 250 gr. de pan de hogaza de Panadería Federico Jiménez
  • 280 ml. de leche de coco
  • 280 ml. de leche entera Puleva
  • 4 huevos
  • 175 gr. de azúcar
  • 2 cucharadas de coco rallado
  • 1 cucharadita de canela molida
  • Caramelo líquido

La leche que hemos usado para realizar el pudin de coco es la leche entera de Puleva, una de las grandes empresas granadinas con un recorrido de más de 60 años y con una amplia gama de productos lácteos de sobra conocidos en el mercado.

Es un pan que hemos usado es el pan de hogaza de la  Panadería Federico Jiménez  de Motril  que está considerada una de las mejores panaderías artesanales de la provincia y de nuestra comunidad, ya que Federico fue Miga de Oro de Andalucía en 2019.

PREPARACIÓN DEL PUDIN DE COCO:

Precalentamos el horno a 180 grados.

Troceamos el pan y lo ponemos en un bol grande. Cubrimos con la leche de coco y con la leche entera. Batimos los huevos junto con el azúcar. Añadimos al bol. También añadimos la canela molida y el coco rallado. Trituramos todo con una batidora.

Añadimos a la base del molde rectangular (tipo plum cake) el caramelo líquido, cubriendo la base totalmente. Vertemos la mezcla dentro. Introducimos el molde en una bandeja con agua para hacer el baño María en el horno, y horneamos durante unos 45 o 50 minutos (pinchad con una brocheta para comprobar el estado de la cocción, aunque si sale un poco manchada no os preocupéis porque termina de cuajarse al enfriarse).

Sacamos y dejamos enfriar dentro la fuente con agua. Después tapamos y llevamos a la nevera cuatro o cinco horas mínimo, o de un día para otro.

A la hora de desmoldar pasamos un cuchillo por los extremos para separar y desmoldamos con cuidado.

Servimos.

Espero que os guste este nuevo postre.

Lidia de la O.

Atrapada en mi cocina.