Para la planificación de los menús navideños no deben olvidarse los postres, porque los hay muy golosos en casa y después de acabar con todo lo salado van a pedir un poquito de dulce. Pues bien, con esta tarta vamos a calmar a los más golosos ofreciéndoles un postre rico, rico y muy rico. En su relleno encontramos tres sabores marcados: turrón blando, café y licor de ron café….

Y es que la bodega de Ron Montero ha sacado  un nuevo “niño” mimado para completar su oferta de rones, se trata de un licor de Ron Café que lleva muy pocos meses en el mercado y que fue presentado en sociedad el pasado 28 de noviembre, en lo que llamaron el “bautizo” de la criatura. Es un licor que está gustando mucho y que pone el colofón a cualquier comida con familiares o amigos, y aquí lo hemos incluido también en el postre.

El café también lo traemos de otra empresa motrileña, de Sol y Crema, que llevan ya más de 40 años poniendo el aroma a café en nuestra provincia y por toda la costa andaluza. Podéis comprar en su tienda online, pero si podéis acercaros a su tienda tostadero en Motril quedaréis prendados de lo bonita que es y el aroma a café que impregna todo.

Para coronar la tarta le hemos puesto pistachos, de Frutos Secos Eyma, una empresa ubicada en Gójar que desde 1985 nos deleitan con sus numerosas gamas de productos secos y golosinas.  Productos que podemos usar en numerosas recetas o simplemente tomarlos como snacks.

Vamos con la receta.

INGREDIENTES:

Para la base:

  • 100 gr. de galletas
  • 50 gr. de mantequilla

Para la mousse:

  • 300 ml. de café Sol y Crema
  • 200 gr. de turrón blando
  • 400 ml. de nata
  • 150 gr. de azúcar
  • 50 de licor de Ron Café de Ron Montero
  • 2 huevos
  • 9 hojas de gelatina

Para el ganache de chocolate:

  • 75 gr. de chocolate para postres
  • 60 ml. de nata

Para decorar:

  • 50 gr. de pistachos Eyma

PREPARACIÓN:

Derretimos la mantequilla, trituramos las galletas en un robot de cocina o dentro de una bolsa dando golpes con un rodillo. Mezclamos las galletas ya trituradas junto con la mantequilla.

Forramos la base de un molde desmontable de unos 22 cm. de diámetro con papel vegetal.  Vertemos la mezcla en la base y extendemos con la ayuda de una cuchara, para que quede una base uniforme, que a la postre será la base de nuestra tarta. Introducimos en el frigorífico mientras preparamos el relleno.

Hacemos el café en una cafetera hasta obtener la cantidad necesaria. Mientras tanto ponemos a hidratar las hojas de gelatina neutra en agua fría (durante unos siete minutos más  o menos).

Separamos las yemas de las claras y a las yemas le añadimos la mitad del azúcar y batimos con una batidora de varillas hasta que la mezcla sea blanquecina.

Ponemos en una olla al fuego a temperatura media el café, el turrón que habremos triturado, hasta que llegue a ebullición. Después vertemos la olla de café sobre las yemas batidas y mezclamos rápidamente para que las yemas no cuajen. Volvemos a llevar a la olla, añadimos el licor de Ron Café, cocinamos  a fuego bajo, sin parar de remover, hasta conseguir una crema un poco espesa, pero que sin que llegue a hervir.

Retiramos la olla del fuego y le añadimos las hojas de gelatina ya hidratadas y perfectamente escurridas de agua.

Mientras tanto montamos las claras, junto con el azúcar restante, hasta que al darle la vuelta al bol el merengue no se caiga. Añadimos el merengue a la crema ya fría con la ayuda de una espátula y movimientos envolventes.

Después de esto montamos la nata con la ayuda de unas varillas eléctricas y añadimos a la mezcla, también con movimientos envolventes para que no se baje.

Una vez todo integrado vertemos en el molde y alisamos la superficie. Tapamos con papel de aluminio y llevamos a la nevera hasta que cuaje, mínimo cuatro horas o, mejor, si lo dejamos de un día para otro.

Pasado este tiempo preparamos el ganache de chocolate, para ello ponemos a calentar la nata y cuando vaya a comenzar a hervir retiramos y añadimos sobre el chocolate troceado, dejándolo unos tres minutos sin remover. Después removemos bien y vertemos con delicadeza sobre la superficie de la tarta. Volvemos a llevar a la nevera durante una hora más mínimo.

A la hora de servir pelamos los pistachos y machacamos con la ayuda de un mortero, decoramos la tarta por encima con ellos, dándole la forma que más nos guste.

Y servimos.

Espero que os haya gustado esta nueva propuesta navideña.

Con ella os deseamos una muy Feliz Navidad.

Lidia de la O.